Panorámica de la playa de Clifton, cerca de Ciudad del Cabo, Sudáfrica

Viaje a Sudáfrica y escala en Estambul en 18 días

Viaje a Sudáfrica, con escala en Estambul, por libre en 18 días (del 29 de marzo al 15 de abril de 2017).

Si Perú fue el viaje que soñé durante años, Sudáfrica es el de Andrea. Ambos teníamos muchísimas ganas de pisar África y, aunque nos hacía muchísima ilusión, hacer un safari no era nuestra única motivación.

Sudáfrica, además de animales, tiene unos paisajes naturales que quitan el hipo y una historia apasionante, aunque dura (con Nelson Mandela a la cabeza), que nos ha interesado siempre y ha sido increíble escuchar de boca de quienes la vivieron. Para rematar, la espectacular metrópolis de Ciudad del Cabo y sus alrededores, que darían para un viaje en sí mismo.

Pocos países tan completos se nos ocurren. ¿Te hemos convencido ya?

Vidriera dedicada a Nelson Mandela en la iglesia de Regina Mundi, en Soweto, Johannesburgo, Sudáfrica
Iglesia de Regina Mundi, Soweto

Comenzamos visitando Cape Town (o Ciudad del Cabo), una de las metrópolis más impresionantes que hemos conocido; no solo su situación geográfica es increíble, sino también su historia y su ambiente. Tras recorrer un poco sus alrededores, volamos al nordeste del país, donde pasamos el resto del viaje, todo en nuestro propio coche.

Comenzamos en la (casi) desconocida región de Kwazulu-Natal, que desde que descubrimos no pudimos quitarnos de la cabeza (parques, campos de batalla, océano Índico, cultura zulú…). Seguimos en el parque Kruger, donde disfrutamos como niños de las vistas y los animales, y acabamos en Johannesburgo, la capital económica del sur de África, una ciudad con mucho potencial pero que aún se encuentra saliendo de su complicada historia.

18 días, de los que realmente en Sudáfrica fueron 15 y medio, nos sirvieron para disfrutar al máximo del país, aunque lo pronto que cierran todo y lo grandes que son las distancias, nos hicieron correr un poco. Nos habría faltado un día por destino…¡tenemos clarísimo que volveremos!

No es el país más seguro del mundo, no te vamos a mentir, pero es uno de los pocos de África que, con ciertas precauciones, puede recorrerse por libre.

También ofrece la posibilidad de hacer el safari por tu cuenta, conduciendo tu propio coche, en el Parque Kruger. Buscar o encontrarnos de repente animales como jirafas, elefantes o leones ha sido una de las experiencias más excitantes e inolvidables de nuestras vidas. Merece muchísimo la pena.

DÍA 1: Vuelo Londres- Estambul- Johannesburgo

Viajamos con Turkish Airways con escala en Estambul, y fue bastante bien (ojo al menú vegetariano ¡puaj!).

Interior de la cabina de pasajeros de un vuelo de Turkish Airlines de Londres a Johannesburgo, con escala en Estambul
En el avión
Pantallas de anuncio de vuelos en el aeropuerto de Ataturk, Estambul
No nos podemos resistir a estas pantallitas

DÍA 2: Llegada a Cape Town

Ya en Sudáfrica, volamos desde Johannesburgo a Ciudad del Cabo en la low cost FlySafair, y llegamos al centro en bus. Tras descansar un poco en el hostel, salimos a cenar y nos debieron ver cara de nuevos, ¡porque nos intentaron mangar!

Interior del aeropuerto O.R. Tambo en Johannesburgo, Sudáfrica
Aeropuerto O.R. Tambo en Johannesburgo

DÍA 3: CAPE TOWN

 Bo-Kaap, centro de la ciudad, Robben Island

La primera parada tenía que ser Bo-Kaap, el colorido barrio musulmán, donde pasamos un buen rato, ¡es precioso! Madruga si no quieres encontrarlo llenito de turistas.

Después fuimos a la Green Market square, donde estuvimos curioseando el famoso mercadillo hasta que llegó la hora del free tour. Con éste, pasamos por la iglesia de Desmond Tutu, la catedral de Ciudad del Cabo, los Company gardens o la oficina para la clasificación racial.

Para comer, comida malaya en un local de street food.

Por la tarde, uno de los highlights del viaje y quizá el lugar más famoso de Sudáfrica: Robben island, la cárcel de Mandela. Fue una visita demasiado rápida y extremadamente organizada. A la vuelta, paseíto nocturno por el V&A waterfront.

Colorida calle del barrio de Bo-Kaap, en Cape Town
El colorido y bonito barrio de Bo-Kaap
Mercado en la Green Market Square, en el centro de Cape Town, Sudáfrica
Green Market square
Celda de Nelson Mandela en la prisión de Robben Island, Cape Town, Sudáfrica
Celda de Mandela en Robben Island

DÍA 4: CAPE TOWN

 District Six Museum, Table Mountain, jazz club

¡Quizá uno de los días más bonitos que hemos vivido viajando!

Comenzamos en el City Hall, donde Mandela dio su primer discurso una vez libre. Continuamos hasta la gran sorpresa del viaje: el District Six Museum, un museo precioso situado en una antigua iglesia. Recoge la historia del District Six, un barrio multicultural que fue destruido por el régimen del apartheid. Tuvimos la inmensa suerte de que nos guió uno de los supervivientes y fue muy emocionante.

De ahí subimos a la espectacular (y nos quedamos cortos) Table Mountain, uno de los lugares más mágicos que conocemos, donde íbamos para 3 horas y nos quedamos hasta que nos echaron.

Acabamos este pedazo de día cenando en un club de jazz, donde disfrutamos como locos escuchando auténtica música sudafricana entre locales.

Interior del District Six Museum, en Cape Town, Sudáfrica
Cómo nos gustó el District Six Museum!
Retrato en lo alto de la Table Mountain, Cape Town, Sudáfrica
Felices en la Table mountain

DÍA 5: PENÍNSULA DEL CABO

Empezamos en Clifton Beach, una de las playas más famosas de Sudáfrica, pasamos por Hout Bay y condujimos por una carretera más que escénica entre el océano y la montaña. Obviamente, nos íbamos parando a cada momento, y el tráfico tampoco ayudaba, por lo que al final vimos menos de lo planeado.

Al fin llegamos al Cabo de Buena Esperanza, donde pudimos disfrutar de un paisaje salvaje precioso. Acabamos el día en la playa de Muizenberg, la de las casitas de madera de colores, y fuimos a dormir a Franschhoek.

Panorámica de Hout Bay, en la Península del Cabo, Cape Town, Sudáfrica
Vista a Hout Bay
Panorámica del Cabo de Buena Esperanza al atardecer
Cabo de Buena Esperanza
Típicas casetas de colores en la playa de Muizenberg Beach, cerca de Cape Town, Sudáfrica
Muizenberg Beach

DÍA 6: WINELANDS, CAPE TOWN

Franschhoek, jardín botánico de Kirstenbosch, Signal Hill

Comenzamos el día disfrutando del idílico pueblo vinícola de Franschhoek, donde visitamos el museo de los hugonotes y disfrutamos de unas vistas indescriptibles sobre el valle de los viñedos.

No muy lejos está la prisión de Drakenstein, de donde fue liberado Mandela, y no nos la perdimos.

No podíamos irnos de la zona sin probar el famoso vino de Sudáfrica, así que visitamos una bodega, con degustación incluida.

De vuelta a Cape Town fuimos al jardín botánico de Kirstenbosch, uno de los más chulos que hemos conocido, por su emplazamiento a los pies de la Table mountain.

Para rematar el día, vimos el atardecer desde Signal Hill, ¡simplemente espectacular! Encima ese día había un manto de nubes… precioso!

Panorámica del espectacular Valle de los Viñedos, cerca de Cape Town, Sudáfrica
El valle de los Viñedos
Estatua conmemorativa de la liberación de Nelson Mandela en la prisión de Drakenstein, Sudáfrica
La prisión de la liberación de Mandela
Espectacular atardecer en el jardín botánico de Kirstenbosch, en Cape Town, Sudáfrica
El increíble jardín botánico de Cape Town
Espectacular atardecer, en el que una manta de nubes cubre el mar, en Signal Hill, Cape Town, Sudáfrica
Uno de los mejores atardeceres de nuestra vida

DIA 7: ST. LUCIA

Estuario

Tras una noche en el aeropuerto de Cape Town, volamos con British Airways hasta Durban.Allí alquilamos nuestro súper cochecillo, que nos acompañó el resto del viaje.. y se portó!

Llegamos a la localidad turística (sobre todo para locales) de Santa Lucía. Allí realizamos el tour en barco para ver cocodrilos e hipopótamos en el estuario ¡y vaya si los vimos! ¡Estábamos emocionadísimos!

Hipopótamo en el estuario de St.Lucia, Sudáfrica

Paseo en barco viendo hipopótamos por el estuario de St.Lucia, en Sudáfrica
Hipopótamos en St.Lucia

DÍA8: ST. LUCIA

iSimangaliso Wetland Park

Hoy nos esperaba nuestro primer safari, esta vez en el iSimangaliso Wetland Park, un lugar de ensueño. Vimos cebras, ñúes, un rinoceronte negro… ¡y paisajes preciosos! Estábamos preparados para hacer snorkel, pero el fuerte viento nos lo impidió. Al menos pudimos bañarnos en el Índico, después de pelear por nuestra comida con unos monitos muy traviesos.

Panorámica del iSimangaliso Wetland Park, St.Lucia, Sudáfrica
iSimangaliso
Playa bañada por el océano Índico en iSimangaliso wetland park, Sudáfrica
Océano Índico

DÍA 9: ZULULAND

Tras una señora paliza conduciendo a contrarreloj, llegamos a Shakaland, un poblado zulú acondicionado para el turismo donde conocimos más sobre este pueblo, probamos su comida y bailamos con ellos. Lo pasamos pipa, y encima estábamos solos.

Tras conducir por unos parajes que nos dejaron con la boca abierta, llegamos a Dundee, el corazón de la zona de los Battlefields, pura historia de Sudáfrica.

Mujer zulú cocinando en Shakaland, Sudáfrica

Baile zulú en Shakaland, Sudáfrica
Baile zulú

DÍA 10: DUNDEE/Battlefields

 Isandlawana, Rorcke’s Drift, Talana museum

Hoy visitamos el campo de la batalla más importante de la historia sudafricana: Isandlawana. Es increíble pensar que justo dónde tú estás, hace menos de 150 años guerrearon 3 ejércitos diferentes.

Después fuimos a Rorcke’s Drift, donde se continuó la batalla desde Isandlawana. Para acabar, Talana, también lugar de batalla, que ahora es un museo muy curioso sobre historia de Sudáfrica.

Acabamos el día cenando muy rico en un lodge bastante pijo.

Campo de batalla de Isandlawana, Sudáfrica
Isandlawana
Día de mercado local en las cercanías de los campos de batalla en Dundee, Sudáfrica
Nos encontramos el día de mercado

DÍA 11: DUNDEE y llegada al KRUGER PARK

Blood River monument, N’come museum

Fuimos los primeritos en llegar al Blood River, un monumento conmemorativo de la batalla entre zulúes y afrikáners. Es un lugar bastante majestuoso y a la vez extraño, casi sagrado para los últimos. Es curioso que, justo al otro lado del río, está el N’come museum, conmemorativo de la misma batalla, pero del lado zulú. Fue una mañana muy antropológica.

Tras conducir por la Sudáfrica profunda, donde hay carteles de no parar el coche por precaución (¡y madre mía qué socavones!), y de llevarnos una multa a lo tonto, llegamos, al fin, al Kruger National Park. Recordamos ver cebras y elefantes y ponernos a gritar en el coche de la emoción, ¡es una pasada!

Monumento en elcampo de batalla del Blood River, cerca de Dundee, Sudáfrica
Monumento Blood River
Una solitaria zebra al atardecer en el Parque Kruger, Sudáfrica
Nuestro primer animalito!

DÍA 12: KRUGER PARK

Pasamos el día recorriendo el Kruger por nuestra cuenta. Fue maravilloso ver ñúes, elefantes, jirafas, cebras, springbooks, hipopótamos… además de unos paisajes naturales únicos que nos emocionaron.

Primer plano de una jirafa comiendo en el Parque Kruger, Sudáfrica

Precioso paisaje junto al río en el Parque Kruger, Sudáfrica
Precioso
Primer plano de un elefante en el Parque Kruger, Sudáfrica
Qué animal tan maravilloso!

DÍA 13: KRUGER PARK

 Morning walk, night drive safari

Nuestro día comenzó al alba, pues hicimos una caminata por el campo (morning walk). ¡Fue una experiencia inolvidable! Pudimos pisar, oler, sentir la sabana (y el calorazo) y ver animales a apenas unos metros de nosotros ¡adrenalina pura!

Luego seguimos recorriendo el Kruger por libre y viendo más animalitos, entre ellos las deseadas leonas, y paisajes de impresión.

Ya de noche, Andrea disfrutó de un safari nocturno, descubriendo otra cara del parque y de sus animales.

Walking safari: paseando por el bush con los rangers del Parque Kruger
Caminando por la sabana
Manada de elefantes en el Parque Kruger, Sudáfrica
Familia de elefantitos

DÍA 14: KRUGER PARK, BLYDE RIVER CANYON

Con mucha pena, teníamos que despedirnos del Kruger, no sin antes ver búfalos, que teníamos muchas ganas, y un baobab gigante.

De carambola nos encontramos con el sitio arqueológico de Masorini, un asentamiento del siglo XIX bastante curioso, donde ahora hay también un pequeño museo.

Ya fuera, comimos en una tienda muy “interesante” en medio de la nada y continuamos nuestro camino hacia uno de los lugares que más nos ha alucinado del viaje: el Blyde River Canyon. La carretera es ya súper escénica, pero sus dos principales paradas, los Three Rondavels y los Bourke’s Luck Potholes, son espacios naturales que te dejan sin aliento, no tienen nada que envidiar a cualquier parque de la Costa Oeste ¡Paisajazos total!

Dormimos en la localidad de Graskop, donde dimos una pequeña vuelta nada más llegar.

Retrato delante de los Three Rondavels, en el Blyde Canyon, Sudáfrica
Three Rondavels
Retrato en los Bourke’s Luck Potholes, en el Blyde Canyon, Sudáfrica
Bourke’s Luck Potholes

DÍA 15: JOHANNESBURGO

Cuevas de Sterkfontein

Tras desayunar unos tradicionales (y deliciosos) crepes en Graskop, tocaba de nuevo hacer kilómetros. Paramos a comer en una estación de servicio a lo bestia, que tenía hasta animales ahí, en medio de la autopista (?)

Tras perdernos varias veces, teniendo que atravesar un township y todo, llegamos a las cuevas de Sterkfontein. Estas cuevas son Patrimonio de la Humanidad, y es que allí se han encontrado diferentes homínidos. Son bastante chulas para recorrer, pues tienen escaleras, pasadizos y hasta un pequeño lago.

Nos hubiera gustado visitar el centro de visitantes de Moropeng, que forma, junto a las cuevas, el famoso Creddle of Human Kind, pero de nuevo nos traicionaron los horarios sudafricanos y nos quedamos con las ganas.

Imagen del interior de las cuevas de Sterkfontein, en Johannesburgo, Sudáfrica
Cuevas

DÍA 16: JOHANNESBURGO 

Centro de la ciudad, museo del Apartheid, Soweto

Para recorrer Johannesburgo, tras mucho investigar, decidimos contratar un tour en pequeño grupo, y es que la ciudad no destaca por ser muy segura (damos fe).

Comenzamos en Constitution Hill, una antigua prisión donde estuvieron tanto Gandhi como Mandela y que ahora es la Corte Constitucional de Sudáfrica, bonita paradoja, ¿no? Además, tiene un museo muy interesante, y su diseño es súper simbólico.

La siguiente parada fue el Carlton Centre, el rascacielos más alto de África, desde donde pudimos observar una panorámica de la ciudad.

Tras presenciar un atraco casi en directo, seguimos con uno de los lugares que más ansiábamos: el Apartheid Museum. No mentimos al decir que es uno de los mejores museos que hemos visitado: es interesantísimo, directo y muy emocionante, ¡nos habríamos quedado todo el día!

Tras una parada rápida en el Soccer City (o FNB) Stadium, donde España ganó el Mundial, llegamos al township más famoso: Soweto. Por culpa de la tormenta (yo y mi nube negra) apenas pudimos pasear por allí, pero vimos bastante desde el coche y visitamos la famosa iglesia de Regina Mundi, aún con marcas de bala. La última parada fue el museo de Hector Pieterson, sobre las revueltas de Soweto del 76.

Sala de la Corte Constitucional de Sudáfrica, en Johannesburgo
La Corte Constitucional sudafricana
Panorámica de Johannesburgo desde el Carlton Centre, el rascacielos más alto de África
Vista de Johannesburgo
Entrada del Apartheid Museum, en Johannesburgo
Museo del apartheid

DÍA 17: JOHANNESBURGO

 Liliesleaf farm

Dedicamos la mañana a visitar Liliesleaf farm, el lugar secreto de los componentes del ANC, el partido de Mandela, donde muchos de ellos fueron arrestados. Nos habían hablado genial de este museo, pero es increíble lo bien que lo tienen y lo interesante que es.

Por desgracia, los días en Sudáfrica acababan (¡de momento!), así que volvimos al hostel a por las mochilas, y de ahí al aeropuerto en el Gautrain, el moderno (y caro) tren, orgullo de los pudientes de Gauteng.

Fotografía de Nelson Mandela en la exposición de Liliesleaf farm
Exposición en Liliesleaf farm
El Gautrain, el tren que comunica Johannesburgo y el aeropuerto
El Gautrain

DÍA 18: Escala en Estambul

Ya conocíamos Estambul, pero teníamos unas horitas de escala y no pudimos resistirnos a salir a desayunar a nuestra pastelería favorita y dar una vuelta.

Fuimos hasta el puente Galata, paseamos por el parque Gülmane y, ya en Sultanahmet, visitamos la Mezquita Azul y contemplamos la espectacularidad de esta explanada.

Interior de la preciosa mezquita Azul de Estambul
La preciosa mezquita Azul
Retrato delante de la Mezquita Azul, en Estambul
Qué felices somos cuando viajamos!

Dicen que África engancha, ¡y qué razón llevan! Sus paisajes naturales, sus vibrantes ciudades, esos atardeceres maravillosos… ¡Algo nos dice que no tardaremos mucho en volver!

Esperamos que os haya gustado este post! 🙂  Si es así, podéis compartirlo con amigos en redes sociales, y de paso nos echáis una manita!

32 pensamientos en “Viaje a Sudáfrica y escala en Estambul en 18 días”

  1. Guauuuuu me ha encantado!!! Debe ser increíble!!! Menuda experiencia chicos!!! Las fotos son preciosas!!!! Y muy bien redactado os felicito!!!!! 😊😊😊😀😘😘😘

  2. Me encantaría poder ir allá. Fue uno de los destinos que barajamos para nuestra luna de miel. Al final elegimos sri Lanka,así que esto lo apunto en viajes pendientes

    1. Hola Patricia!!

      Seguro que algún día lográis ir a Sudáfrica 🙂 Es un país precioso y con mucho que ofrecer, os encantaría! Seguro que Sri Lanka fue maravilloso, nosotros lo tenemos en lista y esperamos ir algún día!

      Un besazo!

  3. Wow!!! Qué viaje más fascinante y apasionante!!! Sudáfrica es un destino que siempre me ha llamado pero tras ver tu recorrido, leer tu experiencia en esos increíbles lugares del país y de ver estas maravillosas fotos se han multiplicado mis ganas de conocerlo!!! Estambul sí que lo conozco de mi viaje fin de carrera y me gustó mucho por la mezcla cultural 😊

    1. Hola!!

      Nos alegra que el artículo te haya inspirado un poquito más, esperamos verte por allí prontito 😉
      Y Estambul es una pasada, muy mezclado como tú dices, y se come de lujo!

      Un besazo!

    1. Hola Nacuate!

      Pues sí, se vuelve con el “corazón contento” y deseando volver 🙂
      Nos alegra que te haya gustado la foto de las casas de colores, era un sitio chulísimo!

      Un besazo! Gracias por comentar

  4. Sudáfrica ha de ser un destino maravillosa, su flora y fauna son impresionantes, además de tener una rica historia y cultura , he disfrutado cada una de las imágenes que han compartido, de hecho algún día me gustaría conocer esa ciudad y también Marruecos aunque están en lugares opuestos pero son dos destinos que me atraen mucho.

    1. Hola Rebeca!

      Has dado en el clavo con Sudáfrica: flora, fauna, historia, cultura… es un país muy completo!
      Nos alegra mucho que te hayan gustado las fotos! Las tomamos con mucho cariño 🙂
      Y por supuesto, ojalá puedas ir pronto a Sudáfrica, ibas a disfrutarlo un montón!! Marruecos es precioso, yo he estado dos veces (Andrea una) y volveríamos todos los años!!

      Un besazo y gracias!

  5. Holaa
    solo debo decir una cosa, quede alucinada! tantos paisajes , tanta maravilla, no es uno de mis país que me gustaría visitar, pero con todas esas fotos, lugares, paisajes, me he quedado enamorada.
    Aunque no iría sola, es de ensueño todo lo que hicieron, muchas gracias por compartir todo !! <3
    saludos

    1. Hola Ruki!

      Nos encanta que te haya gustado!! 🙂 Sudáfrica es un país no tan conocido para hacer turismo, pero cuando se conoce, engancha y solo se piensa en ir… eso nos pasó a nosotros jajaja!
      Yo sola tampoco habría ido, la verdad! Seguro que si preguntas a tus amigos alguien se apunta 😉

      Gracias a ti por leernos y por tus palabras. un abrazo!

  6. ¿Qué pasada de viaje!!! Nos habéis despertado las ganas de viajar a Sudáfrica… menudo itinerario más bien explicado y la cantidad de cosas que os dio tiempo a hacer en esos quince días.

    Si nos decidimos por viajar hasta allá, ya os tenemos de referencia segura!!!
    Un abrazo,
    Eva y Carmelo

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